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viernes, 3 de septiembre de 2010

PEGADOS, EL MUSICAL

Bueno, supongo que no es necesario que les ponga en situación porque la situación es muy clara, vaya yo diría que clarísima y a un puntito de herir la sensibilidad de una servidora. El diagnóstico está claro: estaban fornicando y se han quedado pegados, un hecho normal pero no por ello común, o al menos entre humanos... Pero lo pasado, pasado está. La putada es que les ha pasado a ustedes, oh, vaya, ya ves, que lástima. Si no hubiesen fornicado no les hubiera ocurrido, es la ley de Murphy. Bueno no, no es la ley de Murphy, pero ¿y qué? En cuanto llegue el doctor les visitará y les separará. ¿Que cuándo llegará? Aaah, “¿chi lo sá?”. Si llegara ahora mismo terminaría el espectáculo. Así que vayan cantando que esto es un musical y yo no estoy pa’ hostias. ¿Alguna pregunta?

¿Ninguna? Perfecto, porque entonces os ha quedado claro de qué va “Pegados, el Musical” y supongo que a más de uno le habrá resultado impactante este monologo que, obviamente no por ser ingenioso es mío, al contrario, es de la obra, concretamente del personaje de La Enfermera “cabrona”. Así que qué mejor que la propia obra para explicarse por si misma. ¿No?

Bueno, Pegados es un musical que dura cerca de hora y media sin entreacto y cuyo elenco se compone de cuatro actores: El chico (siempre descamisado, la chica (descamisada también pero para mi gusto menos interesante), la enfermera cabrona y el médico/pianista.

Se hace raro que la voz de Disney de Ferrán Gónzalez acabe cantando estas cosas tan sexuales, pero ¿Qué coñe? Se agradece ver semejante maromo en el complicado papel de muchacho enganchado porque, seamos sinceros, son ese cuerpo la obra gana enteros. También debo reseñar que Gemma Martinez lo borda y sin su “peculiar” enfermera el Show no sería lo mismo.

Por lo demás deben saber que Pegados es, efectivamente un musical diferente, autoconsciente de que es un musical se ríe del género, de las artimañas publicitarias, de los recursos limitados e incluso de sí mismo lo cual le da una frescura poco usual. El libreto no es muy espectacular pero las canciones son muy divertidas, por argumento y tratamiento recuerda mucho a Te quiero, eres perfecto,.. o a tantos otros musicales (modernos) que acaban arrancando una sonrisa de los tabúes sobre las relaciones y el sexo.


De momento se puede disfrutar en el Teatro Arenal de Madrid y si aún no he conseguido convencerles de ir en manada a la sala... ¡Tengo un último recurso! Disfruten del video de la Canción del dedillo y juzguen si la cosa no tiene su miga…

2 comentarios:

  1. Ya era hora que fueses a ver un buen musical, ya era hora... jejejej.

    Víctor me mata porque aún no lo ví yo pero, bueno, ya sabe por qué motivos no pude.

    Oye, sé que una mujer como tú está al tanto pero: espero que no te pierdas "Avenue Q"!!! Ya me contarás que tal Malavia y Garde.


    Un besote!!!

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  2. ¡¡¡Hombre de poca fe!!!

    Tengo entradas para ver Avenue Q el día 19, los previos por aquello de horrar y verlo ates uqe nadie. Pero sepa usted que ya vi la versión londinense y pienso ser implacable en mi crítica despiadada...

    PD. ¿Y ahora cual es tu excusa para no ir a ver Pegados? Porque ya te digo que es muy, muy divertido.

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