Cuando hablamos de cartelismo y publicidad del siglo XIX siempre suele venir un solo nombre asociado a este arte. El de Toulouse-Lautrec. Pero a pesar del genio del dibujo que retrataba los bajos instintos del París de la época otro contemporáneo se hacía un importante nombre en los círculos más académicos prácticamente al mismo tiempo. Se trata de Alfons Mucha o Alphonse Mucha.

Checo de nacimiento desarrolló la mayor parte de su carrera en París donde sus carteles ilustraron por más de seis años el Théâtre de la Renaissance, propiedad de Sarah Bernhardt ambos comenzaron una relación laboral que desencadenó la popularidad de la actriz y un fenómeno totalmente nuevo ya que los carteles tuvieron tanto éxito que la gente los arrancaba de las calles para conservarlos.

Y es que el colorido de acuarela que consigue el artista es una delicia para los sentidos. Si bien sus trabajos publicitarios son mucho más interesantes que los oleos que más tarde realizó con gran carga política. Y es que la publicidad también puede ser un arte, o al menos antaño lo era.

Es posible disfrutar de las obras de Mucha gracias a la exposición temporal que se celebra en Caixa Forum que está a punto de concluir (cierra 31 de agosto). La posibilidad de ver de cerca más de 200 trabajos del autor sin tener que acudir a su museo en Praga está al alcance de cualquiera que quiera invertir una tarde en dejarse seducir por sus mujeres bellas y estilizadas y sus acuarelas vívidas de forma totalmente gratuita.

La muestra espléndidamente montada es la primera retrospectiva que se realiza en España de este desconocido pintor que posee, sin embargo, un estilo inconfundible.

En la primera planta dividido en espacios para comprender las diferentes etapas del dibujante. La más importante y sobretodo la más impactante corresponde a los carteles de teatro que comparte la nave central con sus series de paneles decorativos de extraordinaria belleza con Las Flores, La Luna y las estrellas, Las Piedras Preciosas o Las partes del Día.

Acompañan algunas fotografías del estudio y de sus viajes y, como no, algunos bocetos de la obra en óleo sin olvidar sus trabajos para la exposición universal de París.

La muestra iniciará tras la clausura de Madrid una pequeña gira por nuestro país.