Querido James:

No sé si te acordarás de mí. Soy la energúmena que te tiraba fotos como una psicópata en el London Film Festival (2006). Te alegrará saber que la medicación ha hecho efecto estoy algo más comedida.

Te escribo porque he notado que has desarrollado una nueva habilidad. No es de carácter interpretativo, de hecho se concentra directamente en tus abdominales. Ya sé que te dije que te amaría siempre, incluso aunque llevaras patas de cabra y cuernecillos como en Narnia pero la verdad es que se agradecería que hicieras lo posible por mantener el nuevo look (incluido seguir con las drogas) porque así da más entusiasmo a mis sueños eróticos festivos.

No me he puesto celosota de la Jolie. Ha sido duro pero he soportado estoicamente. Estarás orgulloso de mí. Pero hay otra cosa que me ha preocupado en exceso. Antes tenías la sana costumbre de desnudarte en las películas, y lo digo con el corazón en la mano, y parece que desde que nos hemos mudado de Escocia la cosa se te ha pasado. No. No puedo permitir que tires tu carrera por la borda de este modo. ¿Sabes lo que disfruté yo viéndote enseñar culete (y lo que no es culete) en El Último Rey de Escocia? ¡Vamos! Y aún tengo clavada esa escena en que te colgaban por los pezones. Eso sí, en lugar de una mutilación en mi mente cambio un poco los diálogos para hacerla más pintoresca.

Si persistes en tu actitud de protagonizar dramones de época (Perdono La Joven Jane Austen porque enseñaste culito) voy a tener que hablar con tu agente muy seriamente porque como tú has dicho mil veces te mola eso de hacer desnudos en el cine. ¡Pues ya sabes!

También quiero que te pongas en contacto con tu estilista. Creo que esto de explotar la carita de chico bueno de ojos azules está muy feo. Ahora que hemos visto como te quedan las pistolas queremos una etapa de chico malote. He pensado que sería genial que vistieras siempre con una cazadora de cuero. SOLO con una cazadora de cuero. Así que ahorraremos mucha pasta en camisas, camisetas y otras prendas innecesarias. Estoy recogiendo firmas sobre este punto.


Por último dado que en tus tiempos mozos pensaste en hacerte sacerdote creo que es el momento de que revitalices el mito del Pájaro Espino. Porque como ya sabes sólo hay algo que me pone más que las cazadoras sin nada debajo y son los alzacuellos. Por supuesto puedes ser un cura moderno y alternar el hábito con la cazadora de cuero (solo, no te olvides).

Con mucho amor,

Ana