Tina, el musical vuelve a Gran Vía

 Tengo que reconocer que os debo hablar de este musical desde antes del verano pero fuimos la última semana antes de empezar las vacaciones y se quedó en standby. Por fortuna han renovado un año más y aún podéis disfrutar de este show musical donde conoceréis de primera mano la vida y la leyenda de Tina Turner con sus canciones y unas interpretaciones de 10. 

Tina nació en Tenesse allá por 1939 y eso es algo que te marca cuándo vienes de una familia donde el trabajo, la religión y el maltrato y el abandono están a la orden del día. Supongo que todos conocemos las aventuras jurídicas que llevaron a la cantante a litigar por conservar algo tan básico como su propio nombre cuando se separó de Ike pero hay muchísimo más detrás del ascenso de la cantante que fusionó el rock con la música negra. 

A priori no es sencillo hacer biopics sin ser aburridos. Pasa en el cine, en la tele y no es menos el mundo del musical. Lo que si es verdad es que a veces las historias que suben a las tablas del escenario no sirven para llenar y hacer disfrutar a la audiencia. Falta ritmo o dramatismo. En este caso sobran las dos cosas pero sobre todo es gracias a la interpretación de sus artistas principales. Tina tiene la piel (y la voz) de Kery Sanhok no tengo dudas que sin ella no sería lo mismo. Físicamente calca los movimientos, bailes y dejes de la cantante y personifica una visión bastante completa de la cantante en su etapa de juventud y madurez. Un papel que evoluciona desde la niñez al estrellato y no se corta en ningún aspecto de su vida personal así que es en ocasiones un poco crudo.

La parte positiva es que logran poner en la voz y las letras de la artista la línea argumental y dar un perfecto retrato de la situación personal en cada parte de la obra. Se disfruta mucho aunque a veces resulte confuso alternar traducciones y versos originales de la cantante. Pero se entenderá que para los fragmentos especialmente relevantes se opte por incluir castellano para que el patio de butacas lo entienda y disfrute de la narración. 

En cuanto al acabado final es efectista, interesante y a veces hilarante (en concreto el acento alemán de uno de los personajes saca un poco de la fantasía). Son dos horas y media perfectamente disfrutables que os esperan en el Teatro Coliseum de Madrid.

Más info y entradas en TINA, el musical de Tina Turner | Teatro Coliseum, Madrid


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