Pues la cosa está así. Mientras los puristas siguen discutiendo sobre si Believing, es o no un plagio de Wild World de Cat Stevens, y los que van con retraso siguen buscando las fotos de PLAY GIRL de Dima Bilan parece que el “equipo ruso” de este año no puede evitar la polémica y se ha desnudado hasta el apuntador.

Ahora el “oscuro” pasado de Evgeni Viktorovich Plushenko, el patinador hiperactivo (7 veces campeón del mundo) que parecía un cruce entre una peonza, Rafaella Carrá y Draco Malfoy en el primer año de escuela tiene su momento de gloria con un simpático pseudostriptease al ritmo de Sex Boom. A mí este documento me ha puesto los pelos de punta.

Pero si hay algo que dé más miedo aún es este anuncio:

No entiendo ni papa de lo que dice pero con su sentido del ritmo impropio del peor karaoke del mundo y su forma de chupar no creo que pueda conciliar el sueño en varios días.

¿Será el siguiente el dueño del Stradivarius? ¿O quizás tengamos que sacar a la luz un video de Uribarri en alguna desvergonzada postura? ¡Miedo me da!